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Escribe mejor cultivando el proceso de escritura

5 etapas para escribir buenos textos

Hoy en día escribir forma parte de nuestras vidas. Para afrontar con éxito todo tipo de escritos, os propongo 5 sencillas etapas y consejos prácticos. ¡Vamos allá!

1. Ideación

La materia en bruto del pensamiento sirve para trabajar y pulir las ideas. Para ello es clave usar herramientas de desarrollo de ideas, te presento algunas:

Lluvia de ideas

Escribe todas las ideas que se te ocurran. Se trata de un volcado rápido de ideas por tal de conseguir temas para el escrito. No te preocupes por la forma e intenta plasmar las ideas en palabras y frases cortas.

Explorar el tema

Se hace a partir de una lista de aspectos a tratar. Esto nos sirve de brújula para profundizar y descubrir nuevas ideas.

El cubo

Sirve para explorar temas y consiste en escribir las seis caras de un mismo tema:

  1. Descríbelo con todos tus sentidos: ¿es visual, comprensible, atractivo?
  2. Compáralo con sus diferencias y similitudes ¿a qué se parece y a qué no?
  3. Relaciónalo a otros temas ¿para qué es?
  4. Analiza sus partes y cómo funcionan ¿qué tiene?
  5. Aplícalo y dinos cómo se utiliza y para qué sirve ¿cuál es su esencia?
  6. Arguméntalo a favor y en contra ¿Qué aporta?

Palabras clave

Son aquellas que esconden mucha información. No solo son palabras importantes sino que también nos pueden aportar nuevas ideas.


2. Ordena las ideas antes de empezar a escribir

De toda esta información que surge de la mente, más bien anárquica y sin forma viene el momento de tomar decisiones importantes sobre la estructura y enfoque del escrito.

Se puede ordenar de más a menos importante y de más abstracto a más concreto. La idea es escoger con criterio un texto de los muchos posibles que podría ser. Significa determinar el enfoque del texto: su longitud, su estilo, descriptivo, narrativo, abstracto, con ejemplos o sin, etc.

Mapas conceptuales

Consiste en poner la palabra clave en el centro de la que nacen todo el resto. Se derivan de ella las palabras clave y solo mediante sustantivos, adjetivos y verbos. Se organizan de forma jerárquica por cercanía al concepto central. Además, todo símbolo gráfico ayuda a destacar conceptos: flechas, números, círculos, estrellas, etc.

Cada mapa es un cuadro irrepetible, siendo así más fácil de recordar. Además no tienen fin, siempre se pueden añadir nuevas ideas y relaciones entre conceptos. Todos ellos tienen el carácter propio y deriva de la personalidad de cada autor. Es importante hacerte tuya la herramienta y sentirte cómodo trabajando.


3. Estructuras para escribir

La estructura del texto corresponderá con las divisiones del esquema inicial. Se puede tratar un tema por cada párrafo y en su interior ordenar las frases de más generales a más concretas. Los ejemplos siempre van al final.

Párrafos: Han de invitar a la lectura, aproximadamente son de 3 a 8 por página y de 3 a 4 frases por párrafo. Cada párrafo debe de poder resumirse con un título, sin llevar a repeticiones y manteniendo una coherencia.

4. Escritura creativa

Hablamos de saltarse las “normas” y generar por ejemplo frases infinitas. Son escritos con carácter, con intención. Quién puede decir lo mismo con otras palabras es libre para escoger las que más le gusten en cada momento.


5. Cohesión

Se trata del hilo que une todos los elementos mediante la puntuación, las conjunciones, pronombres, determinantes, parentescos léxicos, relaciones lógicas, etc. Estos elementos dan unidad al texto.

Anáfora: Esto se genera al repetir un elemento de distintas formas a lo largo del discurso. Se camuflan las repeticiones o se ahorran de forma equilibrada para cohesiones el texto.

6. Conclusiones